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Articulo semanal publicado el 23/12/07
Mañana es Navidad

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Así es, Mañana es Navidad… Sin importar las tradiciones, religiones, creencias y dónde nos encontremos, mañana es un día de alegría en el que nos deseamos: ¡Feliz Navidad! ¡Merry Cristmas! ¡Fröhliche Weihnacten! ¡Joyeux Noel! o ¡Bon Nadal! y si busca la traducción a todos los idiomas del mundo, las encontrará.
He recibido felicitaciones de amigos japoneses sintoístas o budistas y también de otras personas que sé que no están cerca de ninguna religión. La Navidad es una fiesta universal, mucho más que la del día del trabajo.
Es un momento de año, para muchos quizás el único, en que le dedican tiempo a sus parientes y a su lista de amigos para enviarles una tarjeta o un mensaje agradable. ¡En navidad todos decimos cosas amables!
Pero en realidad, ¿qué queremos decir con “Feliz Navidad”? o mejor, ¿Qué entendemos cuando nos dicen: “Feliz Navidad”?
Si es un pariente, el deseo es que la familia por lo menos en este día nos sintamos más cerca y unidos. ¡No importa cuan lejos estés y desde hace cuanto tiempo no te veo. Seguimos siendo familia!
Si es de un amigo quiere decir: Me he acordado de ti y sigues formando parte de las personas a quienes estimo y espero que me estimen.
Si es de un cliente quiere decir, que está satisfecho con la relación comercial y que seguirá comprando. Si es de un proveedor quiere desear bienestar y progreso para que le sigan comprando. Si es de un acreedor, amablemente recuerda las cuentas pendientes y si es de un alumno, la intención es agradecer la enseñanza.
Cada uno, con su buen deseo en Navidad, nos envía un mensaje adicional, pero el denominador común de todos es la felicidad, la alegría, la tranquilidad y el bienestar.
Los regalos, también significan cariño y agradecimiento y para mí, es más importante de quien viene, la sinceridad y su valor en sentimientos, que el precio que tenia en la etiqueta, pues el valor del regalo en sentimiento es humano y el precio, solo comercial.
Pero también es muy importante pensar, que la felicidad, la alegría, la tranquilidad y el bienestar son la consecuencia de la paz. Y que la paz es una condición fundamental para el desarrollo de la vida de las personas, las familias y los países. En la paz se refuerzan las tradiciones, los valores, las creencias y se educa. En los conflictos, se destruye, se desvaloriza la tradición, se pierden las creencias y no se avanza en la educación.
La paz es el mejor negocio de los pueblos, los conflictos solo de los fabricantes y negociantes de todo lo que consume en los conflictos.
Tener y mantener la paz en un mundo en el que siempre en algún lugar hubo y habrá conflictos es una obligación de todos los salvadoreños, que va mucho más allá de desearnos paz durante la Navidad.
La paz cuando se tiene y se disfruta se sobreentiende y no se valora tanto como cuando se perdió o se recupera.
Por esto mis deseos para usted, su familia y nuestro pueblo, es que sigamos aprendiendo a convivir en paz y a sentir la paz todos los días, como si todos los días fuera Navidad.
Pues eso, estimado amigo, disfrute la Navidad con su familia sin excesos y prolongue la paz durante todo el año.
¡Feliz Navidad!