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Articulo semanal publicado el 16/03/09
Afrontando la Crisis con sentido común

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El sentido común y la crisis

¿Qué es y desde qué edad tenemos sentido común? ¿Usted qué respondería?...

Yo creo que el sentido común lo adquirimos a partir de los cuatro o cinco años, cuando ya entendemos y hablamos lo básico del idioma, ponemos atención y comprendemos lo que nos explican nuestros padres y los maestros y también cuando aprendemos de lo que vemos en nuestro alrededor y vamos conociendo nuestro mundo poco a poco sobre la base de la prueba y el error.

Poco a poco aprendemos cuáles cosas generan satisfacción y cuáles no, y más adelante, cuando nos enseñan el concepto seguridad, nos damos cuenta, cuáles cosas o situaciones son peligrosas y cuáles no.

Tratando de entender qué es el sentido común, he concluido que es la suma y combinación de lo que percibimos con los cinco sentidos: vista, oído, olfato, tacto y gusto, más la intuición o sexto sentido.

Algunas personas, seguramente usted, tienen una excepcional capacidad de percepción del futuro y han desarrollado mucho su intuición. Otras no tanto y para orientarse observan, investigan y preguntan sobre el futuro posible. Mi madre desde niño me enseñó a preguntar y a cuestionar sobre lo que puede suceder y como sé que es bueno, nunca tuve ningún temor de hacerlo...

La primera vez que fui al mar con una excursión de mi escuela a los siete años, al ver su inmensidad y observar el ir y venir de las olas, sin que nadie me lo dijera, sino creo por intuición y sentido común, le pregunté a la maestra: si el mar era profundo y si las olas me podían arrastrar. Ella me contestó: Hasta 15 pasos no es hondo, pero si no tienes cuidado las olas te pueden arrastrar. Le hice caso y disfrute de lo lindo en mi primera visita al mar. Otros niños entraron corriendo sin preguntar y más de alguno se llevo un gran susto.

Cuando llego por primera vez a una ciudad siempre pido en el hotel un plano y pregunto cuál es el sector peligroso. La marco con un círculo para no ir y evitar situaciones desagradables. He visitado muchas ciudades y nunca tuve ningún percance.

El sentido común y la prudencia son dos buenos aliados a la hora de enfrentar las pequeñas y grandes decisiones a lo largo de nuestra vida. Caminar por caminos seguros es más prudente y de sentido común que por camino inseguros. Acelerar un vehículo sin saber manejar bien, es peligroso; igual que saltar de un precipicio con un pequeño paracaídas sin saber planear durante el descenso y dónde se caerá.

Aplicar el sentido común, ser prudente y tener miedo no es cobardía, lo cobarde es no expresarlo o hacer cualquier cosa para parecer valiente. No tener miedo no es ser valiente, sino incauto. El miedo es natural y nos sirve para ser prudentes y aplicar el sentido común para que las cosas que no deseamos, no sucedan.

Si aplicamos todos los días el sentido común y la prudencia, lo normal es que se reduzca el riesgo y nuestro futuro sea más consistente, menos incierto y más predecible.

Pues con estas premisas es que entiendo que hay que ver el futuro y afrontar la crisi. Haga lo que tenga que hacer, no tenga miedo pero en estos momentos, la prudencia y el sentido común se están demostrando como buenas consejeras.

Pedro Roque