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¿Alguna vez te has preguntado, te han preguntado, o te has preocupado, por qué eres como eres?
Si la respuesta es no, puede ser por dos razones:
Una, que te gustas y le gustas a la gente tal como eres. Te aceptas, te caes bien a ti mismo y a las personas que conforman tu entorno.
La otra, es que no te has preocupado por cuestionarte, si partiendo de ser como eres podrías ser mejor. Es decir, si te sentirías mejor contigo mismo, siendo mejor de lo que eres.
¿Qué significa ser mejor?
En primer lugar, tener mayores satisfacciones con lo que uno hace consigo mismo; que te guste más lo que haces y que la gente te aprecie más, integrarte mejor en tu entorno e incluso, ser un referente para otros en lo que haces y cómo lo haces… En fin, manejar mejor las situaciones y en los asuntos que tienes que liderar, ser un mejor líder.
Y todo esto, ¿por qué? Por el simple deseo de superación personal, sentir más confianza en sí mismo y que la gente del entorno tenga más confianza en uno. También para ser más solidario, entender mejor las situaciones, saber por qué suceden e involucrarse en la búsqueda de una mejor calidad de vida y sentirse un poco más feliz.
Pero, ¿Qué sentido tiene, si uno está a gusto y tranquilo tal como es, tratar de ser mejor?... Pues sencillamente, el propio instinto de superación personal.
Si nadie se hubiera preocupado por superarse a lo largo de nuestra historia, la humanidad estaría atrasada en muchos aspectos y si estamos como estamos, con lo bueno y lo malo de nuestra sociedad, es porque la mayoría de la gente ha respondido al instinto de superación y se ha esforzado en conseguirlo… Eso sí, unos con más dedicación y esfuerzo que otros…
¿Como es la gente?
Si le preguntas a 10 personas al azar si se sienten bien y si están contentos con como son, las respuestas se ordenaran siguiendo la curva de Gauss… Dos te responderán, contundentemente que si, dos te dirán, contundentemente, que no, tres que están deseando superarse y otros tres que ya están trabajando en ser mejores personas…. ¡A eso se debe el éxito de los manuales de superación personal¡…
Si simplemente te interesas por saber cómo se siente la gente con ser como es, encontrarás que unas personas te dirán que bien, otras que no y un tercer grupo que no lo saben. Si profundizas, verás que no lo saben porque no tienen ninguna escala de medición o comparación…
Así, encontrarás gente motivada, gente en busca de motivaciones y gente frustrada… En fin e incluyéndote a ti, te darás cuente que como decimos, “de todo hay en la viña de señor” y que la diversidad de caracteres y personalidades es inmensa….
Yo, lo que cordialmente deseo transmitirte, es que sin importar cómo eres y cómo te sientes contigo mismo, si tu quieres puedes mejorar, en lo personal y en lo profesional y hacerlo por el simple hecho de querer ser mejor sin esperar nada a cambio ni de tu familia, ni de la sociedad.
Muchos se proponen mejorar en busca de algo: una mejor posición, un mejor sueldo, entrar en un grupo social que les interesa e incluso, salvar su alma después de muertos. Razones para mejorar hay muchas...
¿Vale la pena el esfuerzo?
Pero ¿vale la pena y tiene sentido superarse? Depende de tus aspiraciones… Un deportista de alto rendimiento entrena y entrena por mejorar su rendimiento en centésimas de las unidades en que se mide su rendimiento, por ejemplo, velocidad, tiempo, peso o recorrido.
Pero los atletas no tienen que relacionarse con otros a las que se debe educar o liderar. Su mejora repercute en su propio rendimiento y en la satisfacción de ser o estar entre los mejores del mundo y posicionarse olímpicamente y, en segundo lugar, los valores añadidos por la publicidad.
Sin embargo, para los que trabajamos en organizaciones donde hay que asumir e impregnar a todos de lo que la empresa espera de ellos, la cosa es diferente, pues se trata de cambiar la visión que tiene la gente, para involucrarlos , por ejemplo en un proceso de cambio cultural para incrementar la rentabilidad.
· Un mejor líder, lidera mejor y obtiene más adhesión y fidelidad de las personas que lidera.
· Un mejor gerente consigue unos mejores resultados con su gestión diaria.
· Un mejor supervisor consigue motivar mejor a los empleados de primera línea para que realicen su trabajo con calidad y productividad e incluso que trabajen de forma segura.
· Un mejor empleado realiza su trabajo con la calidad especificada y la productividad prevista, poniéndole, además, sentimiento y amor a su trabajo, que le permite terminarlo bien hasta en los detalles más finos.
Supongo que con las razones anteriores y otras que tú tienes en mente, son suficientes para proponerse un salto cualitativo y realizarlo en un plazo posible. Lo del plazo es necesario, porque si no lo defines, sin darte cuenta, lo pospones y al final no lo haces.
¿Por qué somos como somos?
Pero, nuevamente la pregunta: ¿Como somos y por qué somos como somos?...
Pues bien… Somos como pensamos y pensamos como creemos y creemos como nos enseñaron en nuestra casa, en la escuela, o bien, como nos lo ha enseñado la vida y la experiencia a base de prueba y error.
Yo, sencillamente por afrontar el reto de demostrarme que soy capaz de mejorar, y sin ningún tipo de prejuicio, trato de mejorar en cada seminario que imparto, en una reunión que intervengo, o en un congreso que participo. También lo hago en mis interrelaciones con quienes forman parte de mi entorno. Me siento bien haciéndolo y me siento mejor, si la gente se siente bien conmigo.
Si tu eres reacio a mejorar tu forma de entender las cosas, pensando que eres el poseedor de la verdad y que siempre tienes razón, te pronostico que terminaras echando a perder tu salud y tus posibles éxitos, se pueden volver contra ti…
Para mejorar es fundamental tener claro en qué creemos y por qué creemos en lo que creemos.
Todos tenemos derecho a creer en lo que consideremos adecuado, pero también la obligación de asumir las consecuencias buenas y malas de tales creencias.
Si la vida te demuestra, que siendo como eres, tienes más problemas que otros que actúan de diferente forma porque sus creencias son diferentes, quizás sea ya para ti el momento de cuestionar tus creencias y si es necesario reorientarlas.
Todos tenemos creencias que asumimos como verdades incuestionables, a las que cuando aplicamos los valores como elementos de juicio nos generan actitudes o predisposiciones y de aquí es que emanan nuestras acciones, conductas y comportamientos…
¿Cómo cambiar?
Pues bien, siendo así como funcionamos, si deseas cambiar algunas conductas debes encontrar la creencia raíz que te guía para actuar como lo haces y cuando la determines examina la conveniencia de reorientarla.
Por ejemplo con la puntualidad… Si crees que tu tiempo y el de la gente es importante, valorarás el tiempo como un elemento de importancia para ti y las otras personas, aplicaras el valor puntualidad a tus acciones, tendrá la predisposición de ser puntual y así adquirirás el hábito de la puntualidad.
Con el mismo método puedes revisar otras conductas que quieras mejorar…
Pruébalo y si te funciona enséñaselo a otros.
Hasta la próxima semana.
Pedro Roque
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