|
Lecturas realizadas:183
Apretarse el cinturón como indica el dicho: “es hacer de tripas corazón”; que aplicando el sentido común significa: “hacer con lo que tienes lo mejor posible”, y utilizando un lenguaje técnico, quiere decir: \"aplicar un sistema de mejora continua, para conseguir la misma o más eficacia, eficiencia y rentabilidad con menos recursos. ¡Así de fácil!
¿Y esto es posible? ¡Claro que sí!.
Pero se requieren por lo menos, los cinco aspectos diferenciales siguientes:
1. Voluntad.
2. Saber cómo hacerlo.
3. Mentalidad de superación y mejora continua.
4. Disponibilidad de inversión y,
5. La presión del entorno para hacerlo.
Pero…
- Si usted solo se queja de la crisis, es de los que culpa a otros y al gobierno de todos sus males y repercusiones o se considera víctima de los países productores de petróleo, le aseguro que ahí donde está seguirá sufriendo la crisis hasta que lo debilite tanto, que fracasará.
- Si cree que las cosas son así y así seguirán, porque siempre han sido así y no cree en su propia capacidad de mejora, mantiene adormiladas sus potencialidades y las de su gente y, además, su visión es retrógrada y conformista y no quiere cambiar nada, pensando como dice otro refrán que: “es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”, también corre el riesgo que, como al “camarón que se duerme se lo lleve la corriente”.
- Si espera que las mejoras que tiene que implantar se las subvencionen en Estado al 80%, caigan del cielo o que los fondos provengan de algún programa europeo, puede ser que esté perdiendo un tiempo precioso y que por tanta “prudencia” y no invertir, ponga aun más en riesgo su futuro.
- Si por otro lado piensa, que esto es temporal y que en unos meses las cosas serán como antes, también está perdiendo el tiempo y mucho costo de oportunidad....
Las cosas seguramente por lo menos en los próximos cinco o más años, hasta que se llegue a soluciones sustituivas de los combustibles y otras materias primas procedentes del petróleo, los precios de todo lo básico para mantener una calidad de vida razonable, y el estado de bienestar, seguirán subiendo o como mínimo se mantendrán….
Y si no tiene cuidado y empieza a tomar medidas desesperadas que lo pueden conducir a una situación y condición peor, tampoco sobrevivirá la crisis y como dice otro refrán, “el remedio será peor que le enfermedad”.
¿Qué está sucediendo en algunos países petroleros?
Si observa lo que está sucediendo al otro lado del mundo, se dará cuenta de las inmensas inversiones para reconvertir países petroleros en paraísos turísticos de primer nivel, la creación de grandes infraestructuras sustitutivas, la construcción de los rascacielos más altos del mundo, la compra de empresas y participaciones de estos países en grandes empresas y proyectos o bien en la financiación de reconversiones políticas de los países vecinos….
Pues todo esto y otras actividades de los países productores de petróleo para posicionarse en el mundo político influyente para cuando ya no haya petróleo, cuesta una inmensidad de dinero, que la estamos pagando entre todos…
La demanda y la oferta
Además, por la aplicación de las leyes económicas del “santo mercado” a un bien primario, que quienes lo tienen cada día lo valoran y aprecian más y quienes lo consumen dependen exageradamente de él, es lógico, que los precios se mantengan muy altos y nunca más bajen…
¡Si nosotros fuéramos productores de petróleo, seguro que estaríamos haciendo lo mismo y con buena razón!…
Desperdicio por todos lados
Por otro lado, si analizamos con ojos críticos cómo vivimos, nos damos cuenta que nuestros hábitos en Europa, aun más en USA, que por cierto consume un 25% del petróleo mundial y los hábitos de las clases medias en Latinoamérica, los nuevos países del Este, e incluso China, la India y Japón, no son precisamente de ahorro, sino más bien de desperdicio continuo de la energía.
Ni que decir, de las inmensas cantidades de energía que hemos desperdiciado desde que se conoce el petróleo… Incluso hay que cpnsiderar ahora la vuelta de la tortilla de los años cuando los países industrializados impusieron precios irrisorios al barril de petróleo de dos y tres dólares. La cpnsecuencia fua que los países petroleros se organizaron en la OPEP y a partir de ahí, poco a poco la sartén se ha ido girando y hoy la tienen ellos por el mango… Y como dice otro refrán: A cada santo le llega su día...
¿Que hacer?
Pues ante esta situación, queramos o no, nos guste o no, en Estados Unidos, Alemania y Japón están hablando de “apretarse el cinturón”, es decir, seguir convertiendose en más eficaces, más eficientes y más rentables para mantener la calidad de vida y el estado de bienestar y por lo tanto, “nuevamente”, revisar las estructuras de costes, resultados, impuestos y beneficios.
¿Y el que ya tiene el cinturón apretado qué tiene que hacer?
¡Pues sencillamente bajar de peso y adelgazar para al apretárselo, no ahogarse!…
La solución....
La solución es una vez más, por que no es la primera ni la última crisis, \"ponerse las pilas bien recargadas\", desarrollar un buen plan de mejora continua y al mismo tiempo, aplicar programas de ahorro, reducción de costes y mejora de calidad.
Pues eso…. Manos a la obra y pronto.
Pedro Roque
|